
Las sectas ultra cristianas- no caritativas- de los Estados Unidos intentan dar un carácter de Cruzada a la guerra en Oriente Medio, convirtiendo el formato de las Fuerzas Armadas en el “Ejército Cristiano de Dios”
A principios de octubre Erik Prince, director de la compañía de seguridad privada Blackwater, compareció ante una comisión del Congreso de los Estados Unidos para responder las preguntas de los legisladores sobre el comportamiento de la empresa en Irak. Sus mercenarios matan a civiles iraquíes con total impunidad. A finales de septiembre el vicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney se reunió en secreto con el reducido pero influyente grupo directivo del Council for National Policy. El encuentro fue divulgado por el servicio de noticias del Tribune de Salt Lake City, la ciudad sede del Consejo (y de otras instituciones semejantes), que destacó el “carácter supersecreto del grupo conservador”. El Council no permite a la prensa entrar en sus reuniones.
Lo más inquietante de este grupo son sus fundadores, entre los que se encuentran el misterioso Erik Prince y otros multimillonarios dirigentes de asociaciones evangelistas norteamericanas. Erik Prince es el fundador y propietario único de la empresa mayor contratista de los Estados Unidos, la Blackwater, cuyo nombre es toda una premonición: aguas negras, cloaca.
A pesar del cerco informativo sobre lo que realmente ocurre en Irak, se ha podido saber que fueron tropas mercenarias de Blackwater las que mataron a catorce civiles en Bagdad. No es la primera vez que algo así ocurre. Por el contrario, se han registrado numerosos incidentes en los que han resultado muertos ciudadanos iraquíes; algunos documentales de televisión grabados de forma clandestina demuestran que los mercenarios norteamericanos se comportan de manera despiadada y cruel, violando las normas internacionales del derecho de gentes y del trato a los prisioneros y a la población civil. El propio gobierno de Irak, a través de su primer ministro Nuri al Maliki ha exigido que Blackwater se marche de Irak. La acción de los mercenarios ha desencadenado las iras de los iraquíes y obligó a que la autoridad americana suspendiera todos los permisos de salida por tierra a los diplomáticos y otros civiles norteamericanos fuera de la inexpugnable fortaleza en la que viven. Deben hacerlo en helicópteros.

Blackwater se halla bajo investigación en el Departamento de Estado, lo que no ha impedido la renovación del contrato de servicios al Pentágono por 92 millones de dólares. Erik Prince, nacido en 1969, es el fundador y único propietario de la compañía, se educó en la Christian High School de Holland, Michigan, y fue oficial de la Marina. Tras la súbita muerte de su padre en 1995, su madre vendió el grupo familiar fabricante de piezas para automóviles por 1.3 mil millones de dólares, lo que dejó una gran fortuna a Prince, quien se retiró de la Marina y se trasladó a Virginia donde fundó Blackwater en 1997. Relacionado con las grandes figuras del partido republicano, Prince es vicepresidente de una fundación que lleva su apellido y destina grandes sumas de dinero a las organizaciones derechistas cristianas. Es también miembro de la Internacional Cristiana para la Libertad, cuya principal misión es “ayudar a los cristianos que sufren persecución por su fe en Jesús Cristo”.
Los soldados van a la Guerra sean creyentes o no. Las guerras de religión se hacen por motivos religiosos, aunque encubran otros intereses. A veces los soldados de ejércitos enemigos pertenecen a la misma religión (como los ejércitos de la Guerra de los Treinta Años, los de las guerras napoleónicas o los de la I guerra mundial, por poner sólo tres ejemplos en los que cada uno de ellos llevaba el estandarte proclamando que “Dios está con nosotros”); en ocasiones soldados de religiones distintas se juntan a luchar contra un enemigo común (caso de los cristianos, con algunos obispos a la cabeza, que se aliaban con los musulmanes para un objetivo concreto, y viceversa) Ya hace tiempo que los Papas dejaron de alentar guerras y menos, Cruzadas. La Iglesia Católica se manifiesta públicamente por la Paz en Oriente Medio y en todos los territorios donde hay conflictos armados. Eso es bueno.
La invasión y la guerra de la coalición dirigida por los Estados Unidos contra Irak no es una Cruzada, y hasta ahora no se había prestado atención a la filiación religiosa de las tropas enroladas en ella. Sus promotores principales la han justificado ya abiertamente por motivos religiosos: varias asociaciones e iglesias cristianas norteamericanas aprueban las guerras de Irak y de Afganistán y proclaman la guerra contra Irán. Las fuerzas mercenarias son contratadas y trabajan en la guerra para empresas privadas que se declaran oficialmente cristianas; afirman que su verdadera razón de ser es la defensa del cristianismo. La guerra es principalmente llevada por empresas mercenarias, llamadas compañías militares privadas (PMC). Actualmente hay en Irak por lo menos unos 100.000 contratistas trabajando directamente para el Departamento de Defensa.

El gobierno de los Estados Unidos no está dispuesto a prescindir de los servicios de Blackwater porque es su pieza principal para ejecutar y perpetuar la guerra en el Oriente Medio, auspiciada oficialmente por los líderes de las confesiones cristianas extremistas. Curiosamente los extremistas de las religiones en conflicto en Oriente Medio coinciden en que la razón de ser de todos ellos consiste en preparar la próxima venida del Juzgador del Mundo (el Mesías, para los judíos; Cristo, para los fundamentalistas cristianos y el Mehdí para los chiítas. La creencia del chiísmo Hujetieh que profesa el Presidente Mahmoud Ahmadinejads es la más radical de todas ellas, afirmando que la llegada del Mesías (Mehdí) es inminente y será a sangre y fuego.
Curiosamente hay plena coincidencia en el mensaje escatológico y apocalíptico de todos ellos, sean chiítas, judíos radicales o cristianos ultrasectarios norteamericanos. Todos ansían ver llegar pronto el fin del mundo, aunque por diferentes motivos, y todos esperan ser reconocidos y premiados por el Mesías vengador. Son guerreros. Carecen del mínimo sentido de la Caridad y del respeto a los Pobres que forma parte de la estructuras de las religiones “madre” de las que proceden. En este listado no incluyo a los cristianos (especialmente los católicos de comunidades de base) ni a los Testigos de Jehová que fieles a sus creencias esperan el cumplimiento de las escrituras y predican la conversión sincera, el amor y el respeto a los demás.
Las sectas ultra cristianas- no caritativas- de los Estados Unidos intentan dar un carácter de Cruzada a la guerra en Oriente Medio, convirtiendo el formato de las Fuerzas Armadas en el “Ejército Cristiano de Dios”. Los soldados norteamericanos en Irak son forzados a ingresar en las organizaciones evangelistas radicales, a fin de dar un sentido a su propio sacrificio, a sus brutales acciones y a perseverar en el servicio bélico “porque así lo exige la próxima llegada del Mesías”.
El gobierno ha hecho saber a las iglesias evangélicas que se abstengan de pronunciar sermones contra la guerra si no quieren perder los beneficios fiscales de los que gozan.
El Council for Nacional Policy fue fundado en 1981 por Tim LaHaye como un foro de cristianos ultra reaccionarios Según el CNP sus poco más de 600 miembros pertenecientes a las elites del poder en los Estados Unidos –gobierno, prensa, industria, negocios, líderes religiosos y profesionales- se orientan a formar un “liderazgo cristiano” que transforme a la sociedad en un sistema regido por los valores del cristiano fundamentalista, una teocracia. La mayoría de ellos, con grandes fortunas, procedentes de la industria y de los negocios, son miembros activos de los movimientos teocráticos, como el dominionista, los Cristianos Reconstruccionistas (que pretenden sustituir la Constitución por las normas legales contenidas en el Antiguo Testamento, en consonancia con los judíos ultra ortodoxos) y abogan por la pena de muerte para los adúlteros, los blasfemos, los rebeldes juveniles, los homosexuales, las brujas y los que adoran a “falsos dioses” (sin darse cuenta, obviamente, de que están legislando contra sí mismos)
©Eliseo Bayo, del libro "Crónicas finales"
Más información: Vídeo: Voces contra la globalización:
*Los amos del mundo, 1ª parte
**La estrategia de Simbad, 2ª parte
***El mundo de hoy, 3ª parte.
****Un mundo desigual, 4ª parte
*Bitácora: Paraiso desahuciado: El ejército mercenario más poderoso del mundo