Ian Pasley y Gerry Adams, irreconciliables adversarios políticos, escenifican el acuerdo más esperado por católicos y protestantes
El Parlamento británico aprobó unánimemente (27 de marzo) un proyecto de Ley, sancionado por la Reina, para preservar la Asamblea de Irlanda del Norte y permitir que los líderes protestantes y católicos formen conjuntamente una Administración no más tarde del 8 de mayo. Esta medida fue consecuencia de la llamativa decisión del líder protestante Ian Paisley de tener un encuentro por primera vez cara a cara con la persona a la que más ha odiado en su vida (es un decir): el líder católico del Sinn Fein, Gerry Adams. Se vislumbra así el final de un conflicto que ha durado más de cuarenta años y ha dejado más de 3.700 muertos y 40.000 heridos.
Como nota discordante, un veterano dirigente del Partido Unionista Democrático dimitió en protesta por la decisión de Pasley. Se trata de Jim Allister, parlamentario europeo, que dimite porque el IRA no ha desaparecido por completo, y no lo ha hecho especialmente su “comando militar”. ¿Para qué debe existir un “comando militar” si el Sinn Fein- IRA se compromete a actuar por medios exclusivamente políticos?
Los ingleses inventaron en Irlanda la táctica del divide y vencerás que les permitió instalar su Imperio en el globo y que sigue todavía vigente de modo muy especial en el Oriente Medio. Los ingleses comprendieron que el mejor método para adueñarse de Irlanda era fomentando la instalación de colonizadores. En 1609 el rey Carlos I desplazó a los clanes de los O`Neill y de los O’Donnell del Norte de Irlanda y los remplazó por 20.000 protestantes ingleses y escoceses. Así nació la implantación ( o la plantación) del Ulster. El desplazamiento no fue suficiente para limpiar de irlandeses el Ulster. Se necesitaba fuerza de trabajo y en los siguientes años hubo que devolver a 4000 nativos irlandeses con sus familias a sus antiguas tierras en el Ulster. Los protestantes ocupaban los puestos de privilegio y de mando en la sociedad y los católicos se veían recluidos en su situación de casi servidumbre o dependencia. El privilegio les daba a los protestantes acceso a la tierra pagando rentas más bajas. Esto no quiere decir que los protestantes fueran ricos y los católicos pobres, sino que estos últimos eran más pobres que los primeros. El aislamiento, el ghetto, hizo que las dos religiones estuvieran enfrentadas; los pastores protestaban cuidaban de los suyos y los curas se ocupaban de los católicos. El fuerte sentimiento católico de los irlandeses se explica por los siglos de persecución política a manos de los protestantes. Los privilegiados por la Corona, los funcionarios ingleses y los señores “feudales” de la implantación consideraban tan parias a los unos como a los otros, y no permitieron nunca que los “proletarios” de ambas religiones terminaran por darse cuenta de que tenían el mismo enemigo. La Orden de Orange, la más extremista entre los protestantes, se fundó en 1795 precisamente para romper la unidad de una huelga realizada conjuntamente por católicos y protestantes. La historiadora Hallinan ha demostrado el paralelismo del caso irlandés con la ocupación de Palestina, y sostiene que Irlanda fue precisamente un Laboratorio para la expansión del Imperialismo.
Antes de iniciar el experimento del Ulster los ingleses probaron otros sistemas, como construir un muro entre los conquistados y los conquistadores, y aprobaron una serie de leyes, como los Estatutos de Kilkenny de 1367, que prohibían incluso hablar con los nativos. Fallaron todos los intentos de someter a la población, hasta que los ingleses concibieron la idea de usar la etnia, la religión y los privilegios para construir una sociedad montada precisamente sobre la exclusión y la división. Las Leyes Penales de 1692 establecieron en sistema de divisiones vigente que en muchas formas ha sobrevivido hasta nuestros días. Además de privar de derechos civiles a los católicos (y quitándoseles a los matrimonios mixtos), impedían a los católicos firmar contratos, hacerse abogados o contratas a más de dos aprendices. En esencia se trataba de asegurarse de que los católicos no saldrían de la pobreza, no adquirirían poder y quedarían fuera del mundo moderno.
Los irlandeses lograron obtener la independencia y constituirse como República de Irlanda en 1922, tras siglos de humillaciones y de sacrificios. Sin embargo en 1922 sólo 22 condados de Irlanda llegaron a ser independientes, dejando a seis de ellos bajo la soberanía británica y con la denominación de Irlanda del Norte. Estos seis condados, más Donegal, Monaghan y Cavan, formaban el Ulster, uno de los cuatro reinos tradicionales de Irlanda.
El IRA, ejército clandestino de liberación promovido por los independentistas, nació para seguir luchando por la recuperación total de la isla ( y en protesta por la claudicación de los que habían aceptado el Tratado Anglo-Irlandés). El patriota Edmon de Valera, al frente del gobierno irlandés, declaró ilegal al IRA en 1936. La organización independentista inició su campaña contra Gran Bretaña, escenificada con la fuerte de cinco personas en Conventry. Entre 1968 y 1969 el IRA consiguió promover violentas manifestaciones exigiendo la igualdad de derechos para todos los habitantes de Irlanda del Norte. Los protestantes, radicalizados por la lucha del IRA, se organizan para reprimir a los manifestantes. Se recrudecen los atentados por ambas partes. Hay una escisión en el IRA ( rama Oficial y rama Provisional que se opone a la politización). La policía, el ejército y los servicios secretos ingleses violan sistemáticamente los derechos humanos de la población, secuestran y matan a simpatizantes del IRA, encarcelan y preparan juicios falsos contra personas cuya inocencia se demostrará casi veinte años después, cuando se denuncie la prácticas habituales de torturas más aberrantes. En agosto de 191 se autoriza la detención y el internamiento de sospechoso. Se producen múltiples atentados del IRA que son replicados por grupos terroristas partidarios de la Unión. Quince personas son asesinadas en un bar. Un año después en el transcurso de una manifestación pacífica contra las medidas represivas catorce personas son asesinadas por el ejército británico, en lo que se denominó “Domingo de Sangre”. A partir de entonces se desata la espiral de violencia por ambas partes. En 1973 se enciende una pequeña luz con la firma del acuerdo entre los gobiernos de Irlanda y Gran Bretaña y el nuevo ejecutivo norirlandés para formar un consejo con miembros de las dos Irlandas. Se disuelve un año más tarde. En 1981 el gobierno de Margaret Tatcher deja que mueran diez presos políticos del IRA en huelga de hambre. En 1983 Gerry Adams es elegido presidente del Sinn Fein. Tres años después el IRA autoriza a que su brazo político forme parte del Parlamento de Dublín, pero no en Irlanda del Norte para no reconocer la legitimidad del gobierno británico. En 1990, a medida que aumenta la frustración política, el IRA autoriza los atentados suicidas. En 1994 tras cinco años de atentados y contra atentados, el IRA anuncia una tregua por su parte a la que se añaden los unionistas. En 1996 el IRA la rompe para protestar por la ausencia del Sinn Fein en las conversaciones sobre el futuro del Ulster. En 1997, con la llegada de Tony Blair al poder, se renueva la tregua, pero se produce la escisión del IRA auténtico que no acepta el alto el fuego. Al año siguiente se firma el acuerdo de Viernes Santo entre los gobiernos británico e irlandés, que será aceptado por referéndum en el Ulster y en la República de Irlanda. El 15 de agosto de 1998 se produce el atentado más grave en cuarenta años, con la muerte de 29 personas al estallar una bomba en la céntrica calle de Omagh, detonada por el IRA auténtico.
La contemplación de tales acontecimientos y el estudio de la historia ponen al descubierto que cualquier parecido de la situación de Irlanda del Norte con el caso del País Vasco en España es pura ficción política. La represión que sobrevino al triunfo de Franco en 1939 fue generalizada en toda España y ha sido muy documentada. En todo caso la restauración de la democracia, con todos los defectos que se quiera y todos los vicios ocultos que contiene, hace todavía más diferente e incomparables ambos casos.
©Eliseo Bayo libro: del libro "Crónicas finales"
Fotos de Christine Spengler
28/03/2008 20:55.