11/S. SEIS AÑOS DESPUÉS: CASI TODA LA VERDAD

9/11 Mysteries Full Length - con subtítulos en español. (90 minutos)

La Comisión de Investigación sobre el 11/ no ha logrado convencer a casi nadie.
El mundo no es más seguro hoy que hace seis años, la política aventurera de los neoconservadores lo ha colocado al borde de la III Guerra Mundial y los Estados Unidos, han perdido su prestigio en todo el Globo.
La versión oficial de los acontecimientos del 9/11 (ataques aéreos contra las Torres Gemelas y contra un ala del Pentágono) se halla en el mismo limbo en el que se situaron los informes de las comisiones oficiales que investigaron el asesinato del presidente JF Kennedy y otros asuntos no tan llamativos, pero igualmente graves: no han convencido más que a los que quieren comulgar con ruedas de molino. Pero obviamente las comisiones de investigación no buscan convencer a la opinión pública con el esclarecimiento de asuntos que no pueden ser aclarados, sino preparar la “versión para la historia”. La llamada prensa del “establishment”-que tiene profundas vinculaciones con el complejo industrial/militar/financiero objetivamente beneficiado con las consecuencias de los atentados- ha servido de coro (para divulgar la tesis oficial) y de tapadera (para impedir el ejercicio de un verdadero e independiente trabajo de investigación periodística). Sin embargo ni la prensa del establishment ni el gobierno de los Estados Unidos han podido impedir que, gracias a la Red, la opinión pública mundial haya tenido la oportunidad de acceder al trabajo de centenares de equipos de investigación solventes que han llegado a la conclusión de que, en efecto, la tesis oficial es insostenible, hace aguas por todas partes. Tampoco se ha mantenido la cohesión en el club de la gran prensa. Las rivalidades políticas en el mundo del poder y las cuchilladas entre bastidores han hecho posible que algunos medios importantes hayan empezado a publicar informaciones que desnudan gravísimas responsabilidades en la preparación de los atentados. Al principio se dijo, tímidamente, que “habían fallado los sistemas de Inteligencia para prevenir los atentados”. Luego se habló abiertamente de complicidad, para quedar claro que los atentados del 11/S fueron, efectivamente, un “asunto interno”.
El sentido común y la experiencia política llevaron a muchos estudiosos a emitir una primera evaluación de los hechos casi en el mismo momento en que estaban ocurriendo. Tan pronto como se vio en directo- en todo el mundo- a los aviones ir a estrellarse directamente contra las Torres Gemelas, uno después de otro, con tan pasmosa precisión, una elemental preparación política y cierto conocimiento histórico llevaban inmediatamente a estas conclusiones: una, no podía ser obra de ningún aficionado que manejara por primera vez aparatos tan complicado; dos, no era posible que unos supuestos terroristas, por muy expertos que fueran, pudieran reducir a la tripulación y reconducir la situación con la frialdad y pericia necesarias para ejecutar una maniobra tan complicada técnicamente; tres, era altamente improbable que un grupo terrorista tan experto hubiera pasado inadvertido por todos los controles de seguridad que protegen el espacio aéreo de la nación más poderosa de la tierra; cuarta, debían contar con la complicidad de personajes situados muy arriba en la administración americana; quinta, resultaban más que sospechosas la falta de reacción inmediata de las máximas autoridades políticas y militares de los Estados Unidos, la reacción del Presidente que se hallaba de visita en una guardería infantil de Florida y los comentarios del vicepresidente Cheney. La experiencia llevó inmediatamente a millares de analistas políticos independientes a recurrir al método del “cui prodest”, en cuyo uso hay que ser especialmente rigurosos para no caer en los apriorismos ni en el subjetivismo.

Foto: http://picasaweb.google.com/macarenoUSA/TerriblesAntentadosDel11S911

De manera bien fría se podía determinar que aquella acción no beneficiaba en modo alguno a los intereses del supuesto grupo terrorista, ni siquiera en el caso de que en efecto existiera un “terrorismo internacional organizado para llevar la guerra al corazón del Imperio”. Ningún país islamista, por extremista que fuera, estaba, ni está en condiciones objetivas ni subjetivas, de realizar una acción de este calibre. Los actos de terrorismo islamista previos a los ataques del 11 de septiembre, sólo habían servido para fortalecer el anillo bélico y las intervenciones militares de los Estados Unidos en numerosas partes del Globo. Es decir, sólo sirvieron para fortalecer una opción política norteamericana identificada con los neoconservadores instalados en la Casa Blanca y en otras áreas de la Administración, especialmente en la Seguridad y en la Defensa, que aprovechó cada uno de los actos terroristas para aplicar su política de guerra escalonada hacia el conflicto global anunciado en numerosos documentos oficiales cuya expresión más clara se resume en el panfleto “El Choque de Civilizaciones”, del premio mundial de la conspiración llamado Hugtinton.
Obviamente, lo que se pretendía con los ataques del 11/S era lo que realmente sucedió a continuación: una movilización general de todos los medios para alertar a la opinión pública mundial sobre la “amenaza del terrorismo internacional”, y tras crear el clima favorable, iniciar la marcha bélica para intervenir militarmente en Afganistán y a continuación en Irak.
Como se ha visto después, no hay prueba más concluyente sobre la falacia del invento del “terrorismo internacional” que el silencio real de éste. A partir del 11/S no ha habido un sólo golpe importante, y todos los que ha habido suenan a montaje y a provocación. Hasta las ratas saben hoy que Osama Ben Laden es una criatura de los servicios secretos imperialistas y que su famosa red Al Qaeda es el banderín de enganche para atrapar a pobres diablos, confundidos mentalmente y pagados con el fondo de reptiles, a los que se inmolará en el momento necesario tras haber preparado minuciosamente las coartadas que los presentarán como “autores reales”. Morirán sin enterarse de que han sido manipulados hasta ese extremo. Una de las evidencias más pasmosas sobre la conjura del 11/S es la melodramática orden de busca y captura de Osama Ben Laden, “el mayor terrorista de la historia”. Pero pocos días después del 11/S el periódico Le Figaró publicaba que el famoso terrorista estaba el 10 de septiembre y probablemente el 11 y el 12 en un hospital militar pakistaní en Rawalpindi, un centro que colabora estrechamente con el Pentágono. Así lo confirmó un reportaje de Dan Rather en la CBS. Con toda probabilidad los responsables norteamericanos sabían dónde se hallaba Ben Laden cuando en la mañana del 12 de septiembre el entonces Secretario de Estado Colin Powell inició las negociaciones con Pakistán para el arresto y la extradición de Bin Laden cuyos contactos con Washington son ya de sobra conocidos. Le Figaro publicó también que en julio de ese año Bin Laden se hallaba en el Hospital Americano de Dubai donde fue visitado numerosas veces por el agente de la CIA en la zona. Osama Ben Laden no es otra cosa que un estrecho aliado y colaborador, amigo y socio en multitud de negocios, con el clan que gobierna actualmente la Casa Blanca. Son hechos demostrados, no especulaciones.

Foto: http://picasaweb.google.com/macarenoUSA/TerriblesAntentadosDel11S911

Las primeras intuiciones que se tuvieron el 11/S sobre la imposibilidad de que alguien pudiera realizar unas maniobras de vuelo tan complicadas como elegir la trayectoria para estrellarse contra las torres a 800 km por hora., eran confirmadas inmediatamente por expertos militares norteamericanos, aunque de ésto nada se supo hasta algunos años después. Entre el 16 y el 19 de septiembre un grupo de pilotos civiles y militares se reunieron en el área del Pentágono para estudiar lo que había ocurrido el 11. Su conclusión fue terminante: las tripulaciones de los aviones implicados en la tragedia del 11/S no tuvieron control sobre los mismos, por lo que los instrumentos de navegación solamente pudieron ser controlados desde el exterior. El coronel Donn de Grand-Pre, veterano de los servicios de Inteligencia, colaborador del Secretario de Defensa Robert McNamara, como negociador para la venta de armas en Oriente Medio, ha revelado que el 12 de septiembre escribió una nota a su amigo el general Hugo Shelton, que era Jefe de la Junta de Jefes, reemplazado después por el general de cuatro estrellas Richard Myers. El escrito del coronel Donn de Grand-Pre resumía en 24 hojas el resultado de la reunión de pilotos civiles y militares, y este escrito llegó al vicepresidente de la Junta de Jefes, general de Marines Peter Pace, el 23 de enero de 2003.Lo que contenía en esencia aquel memorando era la conclusión de que el 11 de septiembre había sido un golpe de Estado planificado con mucha antelación (ya en los días de los bombardeos contra Kosovo). El coronel Donn de Grand -Pre procede la Fuerza Aérea, hizo su carrera en la especialidad de operaciones de radar y fue asignado al Comando de la Defensa Aérea. Sostiene, como otros militares, que una vez que se tuvo conocimiento del secuestro de los aviones, volando en el corredor aéreo más sensible del mundo- la costa oriental de los Estados Unidos, que incluye Washington y Nueva York-, pudieron haber sido interceptados en 15 minutos, por los cazas estacionados en Virginia, y evitado la tragedia. Pero la verdad es que no había secuestradores a bordo, como reconoció el propio Presidente de la Junta de Jefes; no se hicieron llamadas telefónicas con móviles y los que se hallaban a bordo de los aparatos, pilotos y tripulación, estuvieron inconscientes entre los primeros 8 y 18 minutos siguientes al despegue, y después manejados por control remoto sin que pudieran hacer nada para evitarlo. Esa no es una teoría conspiranoide, sino la conclusión a la que han llegado militares con mando y responsabilidades.
Por las características del atentado contra el Pentágono se han presentado evidencias hasta la saciedad de la imposibilidad de que fuera por impacto de un avión comercial, y prevalece la teoría del impacto de un misil de crucero, probablemente un Global Hawk. El coronel Donn De Grand-Pre cree que el atentado contra el Pentágono fue un acto de distracción por motivos estratégicos. La tripulación y los pilotos del vuelo 93 de la United Airlines derribado en Pennsilvania se hallaban también inconscientes y no había secuestradores a bordo. Fue derribado por los F-16 de la Guardia Aérea los famosos Happy Hooligans, que recibieron la orden de hacerlo. Ese avión se dirigía al parecer a estrellarse contra el Capitolio y por alguna razón no conocida no alcanzó su objetivo. Esa fue una parte importante fallida del golpe de Estado ocurrido el 11/S. Los pilotos de los Happy Hooligans- todos conocidos y amigos del coronel Donn De Grand-Pre- fueron condecorados un año más tarde.

El informe de la Comisión del 11/S describe minuciosamente los diálogos de los secuestradores basados en las conversaciones que lograron tener algunos pasajeros con sus familiares en tierra. Los secuestradores son presentados como locos excitados que esgrimen cuchillos e invocan el nombre de Alá al anunciar que van a convertir el avión “en un misil teledirigido”. Algunos pasajeros lograron hablar con sus familiares a través de los teléfonos instalados en la cabina y otros lo hicieron a través de sus propios teléfonos móviles. La tecnología existente en septiembre de 2001 hacía muy difícil si no imposible entablar conversaciones a través de celulares inalámbricos en aviones viajando a gran velocidad y una altura de 4000 o más metros. “Las redes de comunicación sin cable no estaban diseñadas para la comunicación tierra-aire. Los expertos en telefonía móvil admiten privadamente que su sorpresa de que se pudieran efectuar llamadas desde de los aviones secuestrados y que duraran tanto como dice el informe, a no ser que el aparato estuviera volando muy cerca del suelo”. El asunto de las llamadas telefónicas despertó suspicacias inmediatamente después de los hechos del 11/S y el desarrollo de las tecnologías de comunicación celular contribuyó a poner en entredicho el contenido del informe en cuanto a las conversaciones de los pasajeros, al anunciar la American Airlines y Qualcomm el desarrollo de una nueva tecnología que “en el futuro permitiría a los pasajeros de las líneas aéreas usar teléfonos celulares en los vuelos”. Se anunciaba que los pasajeros podrían hablar con sus teléfonos móviles a principios de 2006. En la mañana del 11 de septiembre de 2001 no estaba en funcionamiento ni el hardware de tercera generación ni la estación “Picco cell CDMA” dentro de la cabina.
Sin embargo la Comisión del 11/9 afirma con detalle que hubo conversaciones telefónicas claramente audibles, lo que sin duda, como señaló la publicación Aviation Week, es algo demasiado embarazoso para sus redactores. Los desmentidos de autoridades de la industria telefónica han puesto contra las cuerdas a la actual Administración norteamericana. De acuerdo con expertos industriales, la altitud es el enlace crucial en la transmisión del teléfono celular inalámbrica desde un avión. Más allá de una determinada altitud que se alcanza normalmente pocos minutos después del despegue, ya no son posibles las llamadas desde teléfonos celulares. Claramente, la tecnología disponible en septiembre de 2001 no permitía que ningún pasajero pudiera efectuar llamadas telefónicas desde la altura alcanzada. Un análisis técnico de las llamadas efectuadas desde los vuelos (UA 175 partiendo de Los Ángeles) arroja evidencias de que las más importantes de ellas- las que sirvieron para fabricar la teoría oficial de la “guerra contra el terrorismo” en respuesta a los ataques del “enemigo exterior” contra los Estados Unidos- tienen muchas probabilidades de haber sido fabricadas. Las conversaciones telefónicas de los pasajeros- como la supuesta llamada que Edward Felt pudo hacer, desde el lavabo del avión de la UAL 93, al supervisor de emergencias de Pennsilvania -sirvieron para montar el escenario oficial que justificara las posteriores acciones de guerra en Afganistán y en Irak. Organizaciones profesionales de pilotos y cientos de investigadores han desmenuzado el tema de las conversaciones telefónicas de los secuestrados con sus familiares y han llegado a la conclusión de que son falsas, han sido manipuladas. Para numerosos profesores independientes cualificados, como James Petras y Michel Chossudovsky, la narración “de lo que ocurrió en los aviones con los secuestradores árabes forma parte integral del programa de propaganda y desinformación de la Administración. Constituye una justificación de la legislación anti-terrorista bajo las actas Patrióticas y la declaración de guerras preventivas contra Afganistán e Irak”.
El coronel De Grand- Pre es autor de tres libros bajo el título general de “Barbarians Incide the Gates”. Sus títulos: “The Serpent’s Sting”, “The Viper’s Venos" y “The Rattler’s Revenge”. En el Segundo libro, publicado en 2002, se dice textualmente que “el detonante del 11/S fue la inminencia de un colapso financiero mundial que sólo podría ser impedido temporalmente por una guerra mayor, quizás conocida como la III Guerra Mundial”. Para lograrla y mantenerla probablemente tendría que imponerse el estado de guerra en los Estados Unidos. Más exactamente, se trató de un golpe de Estado administrativo, o de la intensificación del poder de una élite en el golpe de Estado contra los Estados Unidos de América.
Seis años después de los acontecimientos han ocurrido otros sucesos más terribles aún que los atentados del 11/S, sin olvidar ni desmerecer a las víctimas de éstos. Se ha confirmado de la manera más brusca que la política exterior norteamericana ha sido manejada por una pandilla de locos- al estilo de Paul Wolfowitz, Richard Perle, Donald Rumsfeld y Dick Cheney, entre otros- que han provocado la destrucción de un país, Irak, con la matanza de centenares de miles de personas, han llevado la guerra a Afganistán y andan planeando locuras mayores, todo en perjuicio del pueblo norteamericano, que se ha visto sumido en una crisis sin precedentes por una guerra no querida, y con peligro para la población mundial. La economía mundial está a punto de estallar por las consecuencias catastróficas de las guerras, el precio del petróleo- que se prometía barato a cambio de invadir Irak- ha desestabilizado todas las economías mundiales. Los únicos beneficiados de tanta locura son las grandes compañías que han invadido Irak para hacer el trabajo sucio del ejército y llevarse el dinero, billones de dólares, extraídos previamente del bolsillo de todos los ciudadanos del mundo a los que se ha arruinado en el presente e hipotecado para el futuro.
La reacción de la inmensa mayoría de los ciudadanos norteamericanos ha sido ejemplar y han dado pruebas de gran coraje moral. En realidad son casi los únicos ciudadanos occidentales que se han opuesto terminantemente a la guerra y se han enfrentado a un gobierno cuyo comportamiento antidemocrático es aterrador (mientras que los europeos se han olvidado ya del asunto). Un porcentaje muy elevado de los jefes militares norteamericanos está en franca rebelión contra la Casa Blanca. El general Rick Bacchus, jefe de Gitmo, en la Bahía de Guantánamo, tuvo el coraje de dimitir alegando que “él no estaba allí para torturar a gente inocente”. Generales con dos estrellas han dimitido también y se tiene noticia cierta de que otros altos mandos militares han amenazado con desobedecer si se les da la orden de intervenir en otra guerra. El problema está ahora en saber cómo salir de Irak.
El vicepresidente Cheney está acorralado, literalmente escondido en un búnker del Observatorio Naval, temiendo no sólo el impeachment sino ser llevado ante un tribunal militar por los hechos acaecidos el 11/S. El mundo no es más seguro hoy que hace seis años, la política aventurera de los neoconservadores lo ha colocado al borde de la III Guerra Mundial y los Estados Unidos, sobre los que recae la responsabilidad moral de hacer honor a sus orígenes de Independencia, Prosperidad Económica y Libertad, han perdido su prestigio en todo el Globo, pero al menos se ha demostrado, de la manera más cruel, que hay que impedir el paso a los malvados que, a través de su dominio sobre el complejo militar/industrial/financiero, manejan a los políticos y los llevan a ejecutar una política que está condenada por el espíritu de la Carta de Fundación de las Naciones Unidas, por las Constituciones democráticas de los países y por el Derecho Natural de las gentes.

© Eliseo Bayo, del libro "Crónicas finales"

Más información:
*Lo que los grandes medios no le dijeron

*Análisis De Las Llamadas De Teléfonos Celulares Desde Los Aviones Jets - Llamadas De Teléfonos Celulares
*
9 Sospechosos catalogado como secuestradores están todavía vivos
*No hay árabes en el vuelo 77 (el que "golpeó el pentágono")

*Jets de combate derribaron el vuelo 93 -
Alex Jones Entrevista al Coronel Donn de Grand-Pre, U.S. Army.
*Escuche al clip de audio
*Howard Stern Called y el Vuelo 93
Testigo Confirma Derribo del Vuelo 93
*Escuche al clip de audio
*Fox News: "No hay ventanillas en el Vuelo 175" Un testigo, empleado de Fox dijo que el vuelo 175 no tenía ventanillas y no parecía un jet normal
*
Mire el clip de vídeo

  • ¿Ve usted un avión?
    "Primer avión" yendo al World Trade Center
    *Vea el clip de vídeo
  • Coronel Retirado George Nelson
    Experto de la Fuerza Aérea EE.UU. en identificación de aeronaves Agosto 8, 2005
    *Escuche al clip de audio
  • Informe de John Lear
    Su conclusión: únicamente un piloto muy experimentado podría haber hecho esto.
    *Escuche al clip de audio (10 min)

Demolición controlada: los detonadores, no los aviones, causaron que las Torres Gemelas se colapsaran en polvo


Más recursos:

Rense
Testigo Informa De Persistencia De Bombas En El Colapso Del WTC

Serendipity
La Demolición Del World Trade Center
La Historia Oficial: Las Torres Gemelas
La Historia Oficial: El Pentágono
¿Qué pasó realmente?
Evidencia De Explosivos en Las Torres Gemelas
¿Colapsaron Las Torres Gemelas Bajo Demanda?

*Flight175 Photo Analysis

*http://www.physics911.net

*http://letsroll911.net/

*http://www.911inplanesite.com/

*http://911research.wtc7.net/

*http://www.hugequestions.com

*world wide web

*Health Supreme

*WhatReallyHappened

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gravatar.comAutor: César Galiano

Hola, Eliseo.
Me llamo César Galiano, tengo un blog (cesargaliano.blogspot.com) y, como tú, publiqué un libro con Nihil Obstat en 2001 (el mío se llama “El exilio está aquí”). El caso es que quería hablar contigo acerca de un asunto (a medias literario y libertario) y no he encontrado otro método para dar contigo. No voy a decir aquí de qué se trata, claro. Te doy uno de mis correos por si estuvieses dispuesto en perder un poco de tiempo hablando conmigo. Me harías un favor. Mi correo es:
cgalianoroyo@gmail.com
Gracias de antemano.

Fecha: 18/10/2007 13:38.


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Eliseo Bayo

Artículos del libro: ©"Crónicas finales". Otra visión de la política internacional.
Poemas del libro ©"...y el cielo es nuestra casa".
Poemas del libro ©"Dios Toro poderoso"
Artículos del libro: ©"Estrictamente prohibido" Reportajes censurados y otros retratos de la España negra.

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