ESPALDARAZO INTERNACIONAL A IRÁN

La Agencia Internacional de la Energía afirma que el programa nuclear de Irán es exclusivamente pacífico. La CIA lo reconoce. El problema está en cómo derivar la guerra de Irak a una guerra controlada por la Alianza en el Oriente Medio.

La prensa del establishment consideró que no era noticia el “pleno acuerdo y entendimiento” alcanzado entre la Agencia Internacional para la Energía Atómica (IAEA, siglas en inglés) y el gobierno de Irán sobre el programa iraní de energía nuclear. Irán recibió así el espaldarazo de la Agencia Internacional. Ocurrió en la reunión celebrada entre las partes el 21 de agosto (2007). No es materia de misterio entender por qué la poderosa prensa norteamericana no mencionó este importantísimo acuerdo, ni porqué los Estados Unidos y sus aliados continúan amenazando con castigar duramente a Irán por desarrollar armamento nuclear en sus instalaciones.
La IAEA ha sido concluyente al afirmar que Irán no tiene en desarrollo ningún programa nuclear orientado hacia el uso militar, sino que “sus actividades nucleares son de naturaleza exclusivamente pacífica”. La Agencia ha estado en condiciones de verificar que no se han producido ni se producen desvíos de materiales nucleares en las instalaciones de enriquecimiento y que, en consecuencia, su uso es pacífico. El Director General de la IAEA confirmó (en una entrevista publicada por el semanario austriaco Profil) que es altamente improbable que Irán pueda buscar el desarrollo de un programa de armamento nuclear.
Es obvio que la paz es un problema. No está garantizada la no intervención militar en Irán por el hecho de que el pretexto para llevarla a cabo haya resultado un fiasco. ¿Qué hacer? ¿Qué nuevo motivo habrá para encontrar otro más fiable?
El problema está en Irak. Una tragedia para los iraquíes, un problema moral y económico para los ciudadanos americanos, un peligro de seguridad para todo el mundo, una escalada general del conflicto, una confrontación irreparable entre culturas diferentes. Una manifiesta traición de una élite contra las instituciones de su propio país. Una meditada conspiración contra las libertades republicanas. Lo peor de todo: intentar esconder el error y el fracaso militar con nuevos errores y nuevas aventuras bélicas.

Maliki y Bush

Fuentes militares norteamericanas reconocen en privado que no hay solución militar para la pesadilla iraquí. Los supuestos avances son marginales, irrelevantes o no existentes. De hecho la guerra está perdida. Las fuerzas militares británicas en el Sur, en torno a Basora, no han conseguido dominar la región que ha pasado a quedar bajo completo control chiíta. En el Norte, en el Kurdistán, los jefes militares norteamericanos se enfrentan a conflictos étnicos que se incrementarán con el referéndum en la ciudad de Kirkuk, rica en petróleo, donde los kurdos se han lanzado a la limpieza étnica de árabes y turcos residentes en la zona. La consolidación de una región autónoma kurda sobre una inmensa reserva de petróleo provocará la respuesta de Turquía.
El vicepresidente Cheney sigue con su proyecto de atacar a Irán para acabar con el apoyo chiíta, expuesto en su visita secreta a Riyadh, en noviembre de 2006, consistente en una alianza Árabe/Sunnita/Israelí contra Irán. Es la resurrección del viejo modelo angloamericano del cinturón de seguridad sunita con monarquías fuertes y políticos dictatoriales, iniciado al final de la I Guerra Mundial para reemplazar al derruido Imperio Otomano con un modelo anglo/francés.
Dick Cheney y Condoleeza Rice son partidarios de una alianza entre la Consejo de Cooperación del Golfo Árabe Sunnita y Egipto y Jordania como un frente anti/ iraní.En ese contexto y como parte de ese plan, al que se uniría Israel, se fortalecería la conferencia de paz entre Israel y Palestina.
En el fondo se trata de resolver el dilema de cómo tratar con Irán: cómo mantener el statu quo con un país férreamente confesional que no admite componendas con el “enemigo”. No debe olvidarse que “el problema iraní” fue creado inicialmente por los ingleses, después por los Estados Unidos varias veces: con el golpe de Estado contra Mosadeq, con la caída del Sha, con el ascenso de Jomeini, con la crisis de los rehenes y en general con la permanente guerra de subversión contra Irán.
La opción de la guerra relámpago contra Irán, defendida por Cheney y los suyos, tiene más inconvenientes que ventajas, pues no se trata sólo de la respuesta inmediata que pueda dar Irán sino de cómo manejar no sólo “el día después” sino la incógnita del “después” resuelta con un holocausto en toda la región.
Agosto ha sido un mes lleno de acontecimientos. El 21 –el mismo día del acuerdo entre Irán y la IAEA- se celebró la ceremonia de la firma de un programa de asistencia militar de los Estados Unidos a Israel por 30 mil millones de dólares y diez años de duración. El subsecretario de Estado, Nick Burns dijo claramente que el objetivo del acuerdo es frenar la “creciente potencia militar de Irán en el Oriente Medio, con fuerzas convencionales y desarrollando armas nucleares”.
El frente sunita/israelí/anglo/americano está bien definido, pero también lo está el frente adversario. Crece la cooperación entre Irán, Siria, Hezbollah y la Jihad Islámica que representan una forma social y política completamente distinta cuyo objetivo no es la destrucción del potente adversario- cosa impensable desde el punto de vista militar-, sino su fortalecimiento social y político- también religioso- en la región.
El amplio despliegue militar en la región está obviamente descompensado. Los anglo/americanos con sus aliados árabes están invirtiendo miles de millones de dólares en programas de armamentos cada vez más costosos y sofisticados que se renuevan según los plazos previstos. Desde esta perspectiva parece claro que el objetivo fundamental no es la guerra inmediata sino alimentar el complejo industrial/militar. Las armas es el negocio. Desde la visita de Cheney a Riyadh en noviembre de 2006, Arabia Saudita ha entregado grandes sumas de dinero y armamento a las tribus sunnitas dentro de Irak, para compensarles por el apoyo que prestan a las fuerzas norteamericanas. El dinero donado con largueza ha servido para convertir a gente tradicionalmente antinorteamericana en antichiíta. Los clérigos fundamentalistas salafistas han contribuido a convertir la resistencia contra la invasión en guerra civil con todas las formas más crueles de la limpieza étnica. Los sauditas están preparando zonas libres de sunitas en previsión de una guerra con Irán. Una guerra entre sauditas e iraníes se convertiría en una guerra religiosa de larga duración que se extendería a todo el mundo.
En ese sentido se intensifican las provocaciones amplificadas por la propaganda para calentar los preparativos para la guerra. Una vez que la “amenaza nuclear” empieza a no ser creíble, se vuelve a los argumentos más tradicionales. Se dice que los Guardias de la Revolución Islámica – denominados “terroristas mundiales” por la Casa Blanca- operan en Irak, lo que no deja de ser un burdo pretextos substitutivo para justificar la escalada contra Irán. En junio la Casa Blanca envió al general Kevin Bergner, asistente de Elliot Abrams en el Consejo Nacional de Seguridad para el Oriente Medio y aliado de Cheney, a Bagdad, para presionar a favor de una intervención contra Siria e Irán. A principios de Agosto el analista Warreb Strobel informó que Cheney estaba presionando al presidente Busch para que autorizara el ataque a las bases de entrenamiento de los Guardias de la Revolución Islámica y a sus cuarteles dentro de Irán.
El presidente Bush se ha resistido hasta ahora a secundar los planes de su vicepresidente de atacar Irán, ardorosamente aplaudidos por el New York Times y por la CNN y cautamente puestos a enfriar por el propio director de la CIA, Michael Hayden. La verdad es que el frente belicista se resquebraja. Los alegatos contra el supuesto proyecto de armamento nuclear iraní está cayendo en el mismo saco en que se puso el lema de las armas de destrucción masivas que nunca existieron en Irak. La propia CIA maneja informes de que Irán no estará en condiciones de construir un ingenio nuclear ofensivo hasta dentro de diez años, al menos.
Cheney sigue presionando al presidente para que siga con su campaña belicista por todo el país y Bush anda de reunión en reunión con los veteranos de la guerra para intentar convencer al pueblo norteamericano de que el peligro sigue vivo todavía. No importa cuán burda sea la demagogia, como la afirmación de que 160.000 soldados norteamericanos están en Irak para luchar contra Al Qaeda, “la misma gente que nos atacó aquí, el 11 de septiembre”. No importa que el pretexto para ir a la guerra fuera la promesa de tener un petróleo más barato y que ahora, por primera vez en su historia, los ciudadanos norteamericanos han sufrido en su bolsillo lo que significa pagar más de 60 dólares por barril. Bush sigue con su sermón apocalíptico: “Los extremistas querrían controlar un lugar clave del suministro mundial de la energía, podrían chantajear y sabotear la economía mundial. Podrían usar los miles de millones de dólares procedentes de las ventas del petróleo para comprar armamento y proseguir con suy ambiciones mortales”.
En su caricaturesca versión de la guerra que ahora se libra en Irak por las fuerzas de los Estados Unidos, el presidente dibujó la guerra como una lucha contra dos corrientes del radicalismo: el extremismo sunita, que identificó con Al Qaeda y el extremismo chiita que identificó con Irán. Acusó al segundo de intentar crear “un califato violento y radical que se extiende desde España hasta Indonesia”.
¿Queda todavía algún estúpido que pueda creer en serio esto?

© Eliseo Bayo, del libro "Crónicas finales"

Fotos: www.igadi.org y wikimedia.org

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.




Eliseo Bayo

Artículos del libro: ©"Crónicas finales". Otra visión de la política internacional.
Poemas del libro ©"...y el cielo es nuestra casa".
Poemas del libro ©"Dios Toro poderoso"
Artículos del libro: ©"Estrictamente prohibido" Reportajes censurados y otros retratos de la España negra.

Temas

Archivos

Enlaces

Del libro "Crónicas finales"

Otros

Google Scholar

BloGalaxia

Technorati Profile
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]