LOS NUEVOS MALTHUSIANOS: CÓMO LIMITAR EL CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

 


¿Cómo se establece hoy y con qué objetivos el debate sobre el punto de equilibrio entre el aumento de la población y la “sostenibilidad” de la vida en el Planeta Tierra?

Desde finales del siglo XVIII en el que los filósofos ingleses -y sobre ellos el profeta de la impostura Malthus- establecieron que los humanos no podrían llegar nunca a la felicidad porque la riqueza en la que se basa ésta, como máxima aspiración de los seres humanos, engendra ineluctablemente la pobreza, han variado poco- quizás nada- los objetivos de los ideólogos de esa calaña.
Malthus estableció una curiosa teoría que a pesar de su falsedad evidente estaba llamada a hacer fortuna. Su tesis ha sido repetida hasta la saciedad.  Malthus repite innumerables veces en su librito  que la población, si no encuentra obstáculos, aumenta en progresión geométrica, mientras que los alimentos tan sólo aumentan en progresión aritmética. Esta afirmación se basa en otra consideración mayor: afirma  que la capacidad de crecimiento de la población es infinitamente (sic) mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos. Hizo otras afirmaciones categóricas de mayor gravedad que han resultado, para su ridículo, desastrosamente falsas sobre todo en lo que se refiere a su tesis principal, al sentar el postulado de que la pasión entre los sexos se mantendría prácticamente en su estado actual.
Las dos tesis complementarias entre si han demostrado ser falsas. Es un argumento brillante y puramente sensacionalista recurrir a los términos contrapuestos de “geométrico” y “matemático”, puesto que en la realidad, al contrario de lo que él afirma, no se dan. La población no puede crecer en proporción geométrica aunque se dieran las condiciones que supone Malthus. Es obvio que precisamente en los países desarrollados, superindustrializados- postindustriales- en los que un porcentaje ínfima de la fuerza de trabajo se emplea en la producción de alimentos, es donde se ha logrado el control de la población y se ha hecho no por los medios coercitivos y “naturales” (pestes, vicio, guerras) señalados por Malthus, sino precisamente por lo contrario a éstos: la comodidad, el placer, el consumismo- aspectos que Malthus descartó por imposibles de lograr- ha hecho que ni el objetivo principal de los hombres y de las mujeres sea la producción de hijos, y en todo caso si los tienen lo hacen con limitación. El problema de los países ricos, especialmente los europeos, es la tasa de natalidad baja e incluso negativa.
Al pie de la letra dice Malthus: “Estimando la población del mundo, por ejemplo, en mil millones de seres, la especie humana crecería como los números 1,2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, 256, 512, etc., en tanto que las subsistencias lo harían como: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, etc. Al cabo de dos siglos y cuarto la población sería a los medios de subsistencia como 512 es a10;  pasados tres siglos, la proporción sería de 4.096 a 13 y  a los dos mil años  la diferencia sería prácticamente incalculable, a pesar del enorme incremento de la producción para entonces”. La cosa se comenta por sí misma.
Lo que sí ha ocurrido es prácticamente lo contrario. La revolución científico/técnica (la I+D+i) ha logrado producir alimentos en masa hasta el punto de que para mantener los precios de mercado convenientes para el lucro de los que los controlan hay que destruir miles y millones de toneladas de alimentos. Existe tecnología apropiada para producir alimentos sin necesidad de roturar nuevas tierras, algo que no pudo siquiera imaginar Malthus.
¿Cuál era el objetivo de Malthus? El mismo que persiguen hoy sus seguidores reconvertidos en neomalthusianos: mantener la estabilidad del sistema dominante.
La base central del pensamiento de Malthus, asustado por las consecuencias que iban a desencadenar tanto la Revolución francesa como el nuevo sistema económico introducido en los nuevos Estados Unidos por el discurso de Hamilton, era asentar la tesis de que era imposible la perfectibilidad del ser humano (es decir, aunque él no lo dijo, la perfectibilidad de los sistemas sociales, pasando de lo injusto a lo justo). Tan radical y virulenta es la posición de Malthus contra los “menesterosos” que llega a impugnar la famosa “ley de pobres” inglesa que pretendía mitigar con la caridad las situaciones más extremas.
Malthus está en contra del aumento de los salarios a los trabajadores por la simple razón de que a) al tener más dinero podrán comprar más alimentos, pero como la producción de éstos es limitada aumentará el precio y los trabajadores se morirán de hambre aunque tengan más dinero, y b) si tienen más dinero con el aumento de los salarios “es evidente” que aumentará el vicio y se lo gastarán en las tabernas. Literalmente: “Las leyes de pobres inglesas tienden a empeorar la situación general de los pobres en las dos formas que acabamos de ver. En primer lugar tienden evidentemente a aumentar la población sin incrementar las subsistencias. Los pobres pueden casarse, aunque las probabilidades de poder mantener a su familia con independencia sean escasas o nulas. Puede decirse que estas leyes, en cierta medida, crean a los pobres que luego mantienen, y como las provisiones del país deben, como consecuencia del aumento de la población, distribuirse en partes más pequeñas para cada uno, resulta evidente que el trabajo de quienes no reciben la ayuda de la beneficencia pública tendrá un poder adquisitivo menor que antes, con lo cual crecerá el número de personas obligadas a recurrir a esta asistencia”.
Veamos el siguiente corolario de Malthus: “El obrero que se casa sin poder mantener a su familia puede ser considerado, en cierta medida, como enemigo de todos sus compañeros”.
El remedio tampoco está en hacer que los ricos dejen de serlo pues al comer menos, harán que los pobres coman más y entonces no habrá comida para nadie.
Ergo, bendita sea la miseria que mantiene bajo el crecimiento de la población; benditas sean las guerras, las pestes, y el vicio que aparta a los hombres y a las mujeres del matrimonio santo y reproductor. Bendita sea la miseria que crea pobres que no deben cobrar salarios altos porque produce dos benditos resultados: a) mata a los pobres cuando llegan a ser muchos, b) los hace emigrar a otros países, especialmente a los que forman parte del bendito imperio inglés (y que hicieron grande a América).
¿Qué corrigen o añaden los neomalthusianos al discurso de su inspirador?
A pesar de las tesis de Malthus, la población ha aumentado y lo ha hecho también la producción de alimentos. Ambas circunstancias, unidas a la lucha política y a la organización de los trabajadores, más a las guerras de independencia y liberación, más la constitución de grandes bloques de población en las antiguas colonias, hacen peligrar el sistema de explotación económica, de monopolios mundiales y de hegemonía política sustentados por “Occidente”.
La primera medida que proponen los neomalthusianos es poner “límites al crecimiento”. Si se ponen trabas al crecimiento de la utilización de fuentes de energía baratas y prácticamente inagotables, a los procesos de industrialización de los países subdesarrollados, a la educación de las masas y a la sanidad mundial que impida las epidemias, se logrará reducir la población mundial y todo redundará en beneficio de los países desarrollados.
El problema de la sostenibilidad del Planeta Tierra no está en la superpoblación sino en el sistema económico, en la dirección política del mismo, en las élites que manejan a los gobiernos y a los políticos, en los grupos que controlan el comercio mundial, en los Bancos mundiales que movilizan y “crean” especulaciones financieras e impiden establecer sistemas sociales justos. Malthus sigue vivo. Está entre nosotros. Odia a los pobres, odio a las razas que no son como la suya, a los que tienen una religión distinta a la suya. Es tanto su odio que acabará matándose a sí mismo.

©Eliseo Bayo,  del libro "Crónicas finales"

 

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: Pepe Cerdá

Hola.
No te sabía en la blogosfera.
Estupendo, claro e interesantísimo punto de vistata de lo malthusiano y de como nos influye.
Besos.
Pepe.
P.D.
Te acabo de linkar en mí página del blog.

Fecha: 11/06/2007 06:57.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.




Eliseo Bayo

Artículos del libro: ©"Crónicas finales". Otra visión de la política internacional.
Poemas del libro ©"...y el cielo es nuestra casa".
Poemas del libro ©"Dios Toro poderoso"
Artículos del libro: ©"Estrictamente prohibido" Reportajes censurados y otros retratos de la España negra.

Temas

Archivos

Enlaces

Del libro "Crónicas finales"

Otros

Google Scholar

BloGalaxia

Technorati Profile
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]