OBJETIVO INMEDIATO: ECHAR A DICK CHENEY

20070109213225-kissinger-cheney-bush.jpg

La actividad política más determinante de cuantas se llevan a cabo hoy en el mundo es sin duda la que se desarrolla en los Estados Unidos de América. Si bien a escala planetaria y no digamos geológica se suceden acontecimientos que influyen de manera decisiva en la evolución de la vida y de la sociedad, no es menos cierto que las decisiones que se toman en el reducido territorio de la capital de los Estados Unidos, con sus edificios mas emblemáticos como el Pentágono, la Casa Blanca y el Congreso, afectan al futuro inmediato de la población mundial. Por razones geoestratégicas relacionadas con el poderío tecnológico y militar, y en consecuencia económico, la hegemonía política sobre los asuntos de la historia que nos toca vivir corresponde a los Estados Unidos.
Todas las cuestiones que se dirimen en otros lugares acaban siendo subsidiarias o reconducidas por lo que sucede en Washington. Al fin y al cabo ellos tienen la última palabra.
Sin embargo, a pesar de la imagen que se tiene en Europa sobre la supuesta despolitización de la opinión pública norteamericana y de su pretendida pasividad respecto de las acciones de su gobierno, lo cierto es que los ciudadanos norteamericanos han dado pruebas de resistencia moral y política frente a las decisiones erróneas e incluso perversas de sus gobernantes. El gobierno de los Estados Unidos declaró la guerra a Vietnam y la sostuvo durante años, pero las principales manifestaciones en contra de ella sucedieron en los Estados Unidos.
También ahora se dan allí las mayores movilizaciones contra la guerra de Irak, no sólo porque les afecta directamente – en forma de bajas continuas en su ejército- sino también porque una parte muy importante de la opinión pública norteamericana rechaza la guerra por su profunda inmoralidad. Contrariamente, la opinión pública europea se ha encerrado en si misma y ha desechado seguir movilizándose contra esa guerra, que no solo es profundamente inmoral sino que representa una amenaza potencial para la propia seguridad europea.
(Entre paréntesis diré que es de lamentar la lenta desaparición de las posiciones políticas desde una perspectiva de profunda moral laica- que no implica la desaparición de los valores espirituales, sino precisamente su reforzamiento- y Republicana – con mayúscula, no como ambición partidista- sobre los grandes asuntos. Particularmente lamentable es ver el espectáculo de la juventud española entregada a la fiesta del botellón en las principales ciudades del país, mientras los jóvenes franceses se movilizan en protesta por la precariedad de sus empleos y por la búsqueda de una sociedad más justa. La sociedad española ha dejado de producir líderes morales- que son substituidos por predicares fundamentalistas, nostálgicos de la tea y del paredón-, al tiempo que los dirigentes políticos huyen de las grandes cuestiones como de la peste y prefieren dedicarse a las trampas y a las estrategias que les garanticen su supervivencia política)
Encuestas recientes muestran que sólo un 34% de los consultados aprueban la política de Bush, mientas que sólo un 18% de los americanos consultados aprueban el comportamiento del Vicepresidente Dick Cheney. Pocas veces se había registrado casos de repulsa tan mayoritaria contra políticos nacionales. Léase de otra manera: el 82% de los consultados están en contra de Cheney, y el 66% en contra de Bush.
Sin embargo el vicepresidente sigue adelante con sus planes de preparar golpes simultáneos contra varios emplazamientos en territorio iraní (doce), incluyendo el uso de armamento nuclear, lo que no deja de ser absolutamente escandaloso (¿Qué opinan los israelíes de esto?)
Ya en agosto del año pasado el vicepresidente impulsó la creación de un Comando Estratégico para preparar acciones militares contra Irán. Políticos conservadores empiezan a alzar la voz contra Cheney. El conservador Hosni Mubarak, en declaraciones efectuadas el 1 de marzo, emplazó públicamente al vicepresidente norteamericano a modificar sus agresivos planes para la región. En declaraciones a Reuters, el líder egipcio desveló que ya en enero le expuso su opinión a Cheney durante el encuentro que mantuvieron en el Cairo. Concretamente Mubarak le dijo a Cheney que un ataque a Irán daría nuevas alas a la insurgencia iraquí shiita. Irán apoya a los movimientos shiitas en la región y los intereses norteamericanos pueden saltar por los aires.
La impopularidad de Bush es alimentada en varios frentes a la vez, en particular desde que el Washington Post publicó el 2 marzo en primera página los torpes errores cometidos por Bush desde los primeros momentos en que el huracán Katrina empezó a acercarse a New Orleans. La Administración tardó más de 48 horas en reaccionar, y el propio presidente dijo días después que no había ignorado las características reales de la tragedia. Fue motivo para recordar que el presidente Bush ha estado ausente, perdido, en los acontecimientos más dramáticos ocurridos durante su mandato. El atentado contra las torres gemelas le sorprendió dando una charla a niños en un parvulario de Florida, y asombrosamente continuó haciéndolo tras haber atendido una llamada telefónica que le puso al corriente de lo que estaba sucediendo en Nueva York y en Washington. El Tsunami del 28 de diciembre de 2004 le dejó indiferente.
Los políticos profesionales de los dos partidos principales están de acuerdo en diagnosticar una crisis sin precedentes en el manejo de los asuntos públicos. Añaden que el presidente debe tomar medidas urgentes, empezando por las que afectan a su vicepresidente. Cheney está quemado por sus constantes mentiras. Se le llama abiertamente Cheney, el embustero Lejos de tirar la toalla, Cheney ha recabado para sí poderes dictatoriales al conseguir que el presidente Bush le autorice a clasificar y desclasificar documentos a su capricho. Quiere decir que puede destruir los documentos oficiales que puedan comprometerle. Cheney está usando al propio presidente como cobertura personal.
La decisión de llevar a cabo el impeachment de Bush y de Cheney sigue en marcha. El congresista John Conyers encabeza con su firma, a la que se han añadido ya entre 30 y 50 congresistas, la presentación de un memorando de 150 páginas que han decidido hacer público. El documento contiene numerosas irregularidades, incluyendo los manejos del vicepresidente contra un antiguo embajador y contra una agente encubierta de la CIA, por el asunto de las armas de destrucción masiva, que incluían un escenario de asesinato.
Quizás lo que diferencia la situación política actual de otras del pasado en Estados Unidos es que ahora hay una firme decisión de cambiar las cosas por parte de poderosas personalidades. No sólo se trata de la crisis política, sino que ésta terminando por corroer los cimientos mismos de la poderosa estructura económica de los Estados Unidos. La otrora potencia industrial contempla cómo más de cien mil trabajadores altamente cualificados- que poseían empleos en las industrias más avanzadas- se hallan en paro, precisamente en Estados, como Ohio, Michigan, Illinois e Indiana, caracterizados por la estabilidad de su marco industrial.
Por primera vez poderosas personalidades han tomado conciencia de que la Guerra no es ninguna solución, sino todo lo contrario. Incluso políticos que estuvieron a favor de la Guerra, impresionados por los acontecimientos del 11 de septiembre, como el congresista demócrata Edward Markey, han revisado sus posiciones, y admiten públicamente su culpabilidad en el inicio de la guerra, por lo que ahora sólo pueden remediarlo exigiendo la retirada de las tropas americanas de Irak.
La moral es un componente fundamental de la vida, por lo que revive de sus cenizas y aflora incluso en los terrenos más áridos. Influyentes personalidades de la política norteamericana están tomando decisiones de gran profundidad para intentar remover de la vicepresidencia a Dick Cheney. Consideran que es una condición imprescindible para restablecer el equilibrio mundial, para encauzar las políticas torcidas y para disipar los nubarrones de la guerra, alejar, echar, al Vicepresidente de su despacho. Como es sabido Dick Cheney es la cabeza visible de una hidra- puesto que “el clan neocon” es un monstruo formado por múltiples cabezas- cuya destrucción es imprescindible para la propia salud de la Nación. Cheney y su equipo de perversos políticos están obsesionados con la conducción de una política que solamente puede traer la destrucción inmediata de amplios territorios y de millones de personas. Con el solo objetivo de garantizar hipotéticamente la seguridad futura, están dispuestos a provocar la catástrofe ( y de momento a hacer grandes negocios con ella). Es decir, pretenden eliminar un hipotético desastre futuro con un inmediato holocausto, mientras bombean centenares de miles de millones de dólares hacia conglomerados económicos que les pertenecen. Es lo único cierto: se hacen cada vez más ricos. Lo demás es indemostrable o no lo demuestran, pues si tienen razones más serias de las que conoce la ciudadanía para llevar su plan de Guerra Total, deberían explicarlas para buscar el apoyo unívoco de la gente. Lo que no es de recibo es el mantenimiento de la llamada diplomacia secreta que condujo a dos guerras mundiales, y a otro número incontable de guerras locales.

©Eliseo Bayo, del libro "Crónicas finales"

En la foto: Kissinger, Cheney, y Bush

 


 

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.




Eliseo Bayo

Artículos del libro: ©"Crónicas finales". Otra visión de la política internacional.
Poemas del libro ©"...y el cielo es nuestra casa".
Poemas del libro ©"Dios Toro poderoso"
Artículos del libro: ©"Estrictamente prohibido" Reportajes censurados y otros retratos de la España negra.

Temas

Archivos

Enlaces

Del libro "Crónicas finales"

Otros

Google Scholar

BloGalaxia

Technorati Profile
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]