ÁTOMOS PARA LA PAZ: VUELVE LA ENERGÍA NUCLEAR

20061120184154-atomo.jpg

©Eliseo Bayo

Dos jefes de gobierno tan diametralmente opuestos como el británico Tony Blair y el venezolano Hugo Chávez coincidieron la semana pasada – última de noviembre- en reivindicar la necesidad de incrementar, el primero, la energía nuclear, y de implantarla, el segundo.
Las razones de Blair fueron pragmáticas: su país no dispone de gas natural para hacer frente a las necesidades energéticas, y considera que la opción nuclear sigue siendo imprescindible. Según un informe reciente (Deloitte &Touche), el 62 por ciento de los británicos están a favor del desarrollo de la energía nuclear incluida en un plan del gobierno para extender también las fuentes de energía renovables, como la eólica y la solar las cuales, por sí mismas, no serían capaces de hacer frente a las necesidades. La política del gobierno tiende a combinar las diversas fuentes de energía con generadores nucleares de nueva tecnología para paliar la escasez de materias primas energéticas.
Chávez, por el contrario, aunque dispone de grandes reservas- petróleo, carbón, agua- sostiene que su reivindicación nuclear es estratégica. En su día la energía nuclear fue presentada por los países industrializados como la panacea del siglo XX y siguientes, y en efecto esos países dispusieron de energía abundante. Consiguieron también armas nucleares y terminaron por formar un Club cuyas puertas cerraron a los países subdesarrollados. Chávez piensa que ese monopolio debe cesar. La excusa del armamento nuclear no es válida, como no lo fue al principio, cuando la doctrina de Eisenhower fue clara y valiente al hablar de “átomos para la paz”. Los países pobres no están en condiciones de fabricar armas nucleares. Lo que que necesitan es energía abundante y barata, además de desarrollar una tecnología capaz de impulsar el desarrollo científico y técnico. Actualmente hay en el mundo 440 centrales nucleares, de las cuales 103 en los Estados Unidos.
En realidad Blair está preparando el terreno para proponer la construcción de 10 plantas nucleares nuevas, enfrentado además a la obligación de reducir las emisiones de la combustión del carbón. Significará un cambio drástico en la política gubernamental inglesa que hasta ahora se ha basado en la expansión de las energías renovables (eólica, marina y solar). Las 12 plantas nucleares inglesas en funcionamiento producen el 23 por 100 de la electricidad del país. El pragmatismo obliga a considerar que, a menos que sean substituidas por otras nuevas cuando alcancen próximamente su periodo de agotamiento, en 2020 sólo permanecerían en funcionamiento tres de ellas que producirían tan sólo el 7 por 100 de las necesidades del país. Hasta ahora, bajo la influencia obsesiva- y obsoleta- del ecologismo radical, se ha pretendido sustituir esa producción nuclear por las energías renovables. Nadie pensó en serio que se pudiera conseguir. La política inglesa está sufriendo las consecuencias del parón energético nuclear y de las opciones equivocadas, y habría que revisar además un montón de regulaciones y de leyes restrictivas.
Coincidiendo con las declaraciones de ambos mandatarios, parece que está a punto de agotarse la histeria antinuclear de las dos últimas décadas. Incluso en España, donde el ecologismo radical implantado en el gobierno socialista, llegó a hacer un “casus belli” de la energía nuclear, hay indicios de que la opción nuclear va a ser puesta sobre el tapete. La industria española- y muy particularmente la implantada en la Comunidad valenciana- necesita energía abundante, barata y de gran intensidad, y ésta es fundamentalmente la de origen nuclear,lo que no significa dejar de lado las energías renovables que en todo caso son complementarias.
Ya hace tiempo que, sin necesidad de grandes aspavientos, representantes de los cinco primeros países industrializados se pusieron de acuerdo en participar conjuntamente en un plan de investigación de gran alcance para desarrollar una nueva generación de reactores nucleares para producir electricidad, la llamada “IV Generación”. Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Japón y Canadá firmaron a principios de marzo de 2005 un acuerdo para coordinar el desarrollo de las nuevas tecnologías nucleares que garantizarán el suministro de energía eléctrica en las próximas décadas. El Forum Internacional para la IV Generación de reactores nucleares, formado por siete miembros, ha identificado seis de las más prometedoras tecnologías a investigar y desarrollar: el sistema de reactores de enfriamiento rápido por gas, el de enfriamiento por plomo, los reactores de sal líquida, los supercríticos enfriados por agua y los reactores de temperatura muy alta.
El 8 de febrero pasado el presidente Bush dio una conferencia el Club Económico de Detroit para hablar de la necesidad de impulsar un plan nacional de energía que contemplara al mismo tiempo varios objetivos: modernizar la industria eléctrica, preservar el medio ambiente y aumentar la producción para usos domésticos. Después de referirse a las enormes sumas de dinero invertidas en nuevas tecnologías (carbón libre de contaminación y vehículos híbridos de etanol y gasolinas), señaló que había que impulsar la energía nuclear limpia y segura. La Administración Bush- como la española, por poner un ejemplo más que cercano- cayó en la trampa de las grandes multinacionales del gas y del petróleo y de las llamadas “industrias energéticas”, como la Enron, cuyo principal objetivo ha sido la desregulación.
Volviendo de nuevo al pragmatismo- que tiene mucho que ver con la supervivencia- los países industrializados de Europa y de América miran hacia el Este para concluir que en efecto ha llegado el momento de impulsar la Energía Nuclear de última generación. China va a encabezar el desarrollo de una nueva y revolucionaria tecnología de reactores nucleares para producir energía eléctrica, barata, segura y masiva. Lo curioso es que China va por delante de los Estados Unidos.


El coloso asiático está desarrollando un programa energético que colocará a China en el liderazgo mundial de investigación y desarrollo de la ciencia y la tecnología nuclear. El programa se concreta en la construcción de 30 nuevas centrales nucleares a lo largo de los próximos 15 años.
Estamos acostumbrados a las escalofriantes estadísticas chinas que señalan un promedio de crecimiento del 8% anual, mientras que la demanda de electricidad crece dos veces más rápidamente. Cien millones de chinos carecen de electricidad. Con sus 385.000 MW de producción actual, se coloca justo detrás de los Estados Unidos. Los chinos saben que no pueden satisfacer sus demandas de electricidad con el carbón (dos tercios de la energía total producida), y no sólo por la contaminación y por el ingente consumo de una materia prima que se agota rápidamente, sino por otros datos que pueden llevarla al colapso. El 40% de la capacidad de trasporte por ferrocarril está ocupada en acarrear más de 1.000 millones de toneladas anuales de carbón. A pesar de que China es el sexto productor mundial de petróleo, importa un tercio del que consume.
Desde hace tres décadas los dirigentes chinos eligieron la opción nuclear, con el mismo sigilo con el que se embarcaron en la conquista del espacio. Se dedicaron a importar plantas comerciales de Rusia, Francia y Canadá, no sólo para empezar a producir rápidamente energía sino especialmente para entrenarse en sus propios programas de investigación. Esa es la estrategia china- sobre la que han corrido chistes desafortunados en occidente -de comprar equipos obsoletos que le permitieron dar saltos de gigante. Así hoy China tiene nueve reactores en funcionamiento (que le abastecen del 2% de su consumo) y dos en construcción. Desde hace 15 años los chinos se han preparado para ser los dueños del escenario mundial en el siglo XXI.
Su opción es un diseño de reactor para su próxima serie de plantas nucleares que le permita estandarizar las operaciones nucleares, eliminando así los diversos tipos de reactores procedentes de suministradores distintos. El objetivo es aumentar por seis su capacidad nuclear hasta pasar de los 8.700 MW actuales a los 40.000 MW en 2020. Con todo, la electricidad producida por la fisión nuclear sólo representará un 6% de la capacidad productora total.
Cumplir este programa requiere poner en funcionamiento dos nuevos reactores cada año, y así durante los próximos 15 años. Se calcula que para el año 2050 producirá 150.000 Mw de origen nuclear, equivalente a 150 grandes plantas. Algunos comentaristas críticos sostienen que no es posible un programa tan ambicioso, pero otros científicos, basándose en la propia experiencia americana, dicen que es posible lograrlo. China ha invitado a Westinghouse, a Areva (Francia) y a la agencia rusa AtomExport a licitar por las cuatro primeras plantas. En septiembre de 2004 el gobierno chino aprobó la construcción de otros cuatro reactores. Al mismo tiempo se desarrollan proyectos propios, incluso para la exportación. Los Estados Unidos guardan silencio ante los planes chinos porque no quieren perderse parte del pastel del programa nuclear chino que alcanza los 8.000 millones de dólares. Los chinos han desarrollado investigaciones en varios campos para optimizar la producción y la seguridad de sus plantas. La alta temperatura que alcanza el agua del reactor será utilizada para producir hidrógeno a emplear como combustible, para producir electricidad y para desalinización. El plan incluye fabricar plantas con reactors de 200 MW para instalar en áreas urbanas de acuerdo con un diseño que permite un montaje rápido.
China puede dar otras sorpresas, y algunas no serán agradables para la estabilidad de la mentalidad occidental si el gigante asiático se adelanta a los planes americanos de colocar próximamente astronautas en la Luna.


©Eliseo Bayo, del libro "Crónicas finales"

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: David Ll.

Su artículo,sobretodo en el apartado sobre las investigaciones nucleares en China me ha recordado el capítulo sobre los grandes proyectos en Siberia,de su libro "Descubro y Acuso".¿Qué fue de éstos grandes proyectos?¿Eran sólo propaganda soviética?¿Fueron postpuestos a causa de la gran crisis que sigue viviendo Rúsia y las antiguas Repúblicas Soviéticas?¿O tal vez ahora lo están reemprendiendo?¿Hay progresos en la fusión nuclear?
Esperemos que la industria china ponga más cuidado en las centrales nucleares que en la fabricación de radios(Compré una a 5 Euros,que al cabo de 2 horas ya no funcionaba).

Fecha: 25/12/2006 15:56.


gravatar.comAutor: Eliseo Bayo

Su alusión a Descubro y acuso, refleja que usted tiene muy buena memoria, y su comentario indica que usted ya sabe la respuesta.
En asuntos de energía y de armamento nunca hay broma por parte de quien los hace sino desconocimiento de los que lo sufrirán. En esta misma bitácora existe otra referencia a la recuperación de Rusia como primera potencia, en cuanto a los armamentos, refiriéndome a Siberia, usted sabe que todo lo que ocurre allí, como en en Tibet y en Canadá, es alto secreto que ha dejado temblando los huesos de Newton. Porque las cosas de la Ley de la Gravedad ya no son cadena perpetua.
Saludos cordiales

Fecha: 25/12/2006 18:08.


gravatar.comAutor: Webmaster a Epifanio

Borramos los comentarios que tienen faltas de ideas y de ortografía por respeto a los lectores.

Fecha: 24/05/2008 00:27.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.




Eliseo Bayo

Artículos del libro: ©"Crónicas finales". Otra visión de la política internacional.
Poemas del libro ©"...y el cielo es nuestra casa".
Poemas del libro ©"Dios Toro poderoso"
Artículos del libro: ©"Estrictamente prohibido" Reportajes censurados y otros retratos de la España negra.

Temas

Archivos

Enlaces

Del libro "Crónicas finales"

Otros

Google Scholar

BloGalaxia

Technorati Profile
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]